Preguntas que te pueden surgir

Desde aquí queremos dejar clara nuestra postura sobre los aspectos principales que preocupan a la industria. Si tienes interés en conocer alguna cuestión en particular no lo dudes: remítenos tu pregunta y la responderemos encantados para que nadie tenga ninguna duda. En la Plataforma del Tabaco la transparencia es un pilar fundamental.

 

 

¿Por qué surge la idea de crear la Plataforma?

 

Las amenazas externas son una constante en nuestra industria. Las leyes anti tabaco, el comercio ilícito o la inseguridad física ocasionada por los incesantes robos son un claro ejemplo de los obstáculos que nos encontramos en un sector estratégico para la economía de España.

 

En este contexto, las consecuencias para el comercio minorista, que representa a más de 32.000 personas en nuestro país, han sido nefastas tras el cierre de 5.000 estancos en los últimos veinte años. Y lo que es más desalentador. En los últimos dos meses el número de expendedurías en venta se ha multiplicado por tres y el precio medio de transmisión ha bajado un 25%, síntoma inequívoco de que las perspectivas son muy negativas.

 

Por ello pensamos que ha llegado el momento de hacer algo diferente para garantizar la continuidad del sector. Una plataforma que aglutine a las más de 61.000 personas que forman parte de él para, de manera conjunta, realizar los cambios necesarios que nos permitan encarar el futuro con optimismo e ilusión.

 

¿Qué opinión tiene la Plataforma sobre el modelo de distribución a través de estancos?

 

Nosotros creemos firmemente en el actual modelo de distribución minorista. La Red de Expendedurías, con su carácter de servicio público es, sin ningún género de duda, la forma más eficiente que tiene el Estado para garantizar un suministro legal y ordenado de un producto con notable repercusión aduanera y tributaria.

 

Las Expendedurías de Tabaco y Timbre, gracias a su probada neutralidad, promueven los derechos de opción de los consumidores, evitan la promoción del consumo de tabaco, garantizan la regularidad en el abastecimiento, la legalidad del producto y la adecuada conservación del mismo. Además aseguran la venta de efectos timbrados en todo el territorio y protegen el acceso de los menores al tabaco.

 

Por tanto, aunque el foco lo ponemos en la supervivencia del sector a medio y largo plazo contando con toda la cadena de valor, el estanco siempre debe ocupar el papel protagonista.

 

Ya existe una Mesa del Tabaco y una Unión de Estanqueros, ¿dónde se ubica la Plataforma?

 

La Mesa del Tabaco se ha ganado por derecho propio el respeto y la consideración de todos. Es sin duda el lugar idóneo para debatir todas las cuestiones que afectan al futuro del sector. Y por ello la Plataforma del Tabaco ha iniciado los trámites para incorporarse a la misma.

 

La Unión de Estanqueros tiene una gran tradición e históricamente ha sido la voz de los expendedores. Pero los tiempos han cambiado y los estanqueros han evolucionando mucho en la última década. El relevo generacional en la Red de Expendedurías unido al cambio en la normativa a finales de 2005 que permitió las transmisiones inter vivos de estancos, han traído savia nueva a la industria que demanda una forma diferente de hacer las cosas.

 

En la actualidad, en un sector cada vez más globalizado y con mayor número de actores, cualquier iniciativa destinada a mejorarlo y modernizarlo requiere contar con el resto de la cadena de valor para tener probabilidades de éxito. Cuando se pone el foco únicamente en una parte de la misma se pierde fuerza y credibilidad. Por ello, la Plataforma es el encaje perfecto para acabar con los debates individuales, buscar un consenso nunca visto con anterioridad y canalizar esa voluntad de cambio. Ese es el verdadero valor añadido que pretendemos conseguir para dotar de viabilidad a nuestra industria. La Unión y el resto de Asociaciones a nivel nacional no sólo tienen cabida en la Plataforma sino que le darían un plus adicional. Es fundamental que puedan aportar su gran experiencia y participar activamente en la construcción de un futuro mejor.

 

¿Habéis notado interés entre los profesionales de vuestra actividad por sumarse a la Plataforma?

 

A lo largo de los últimos dos meses hemos mantenido reuniones con distribuidores, fabricantes, expendedores, asociaciones, operadores de vending, puntos de venta con recargo, fabricantes de máquinas de tabaco, empresas de artículos de fumador y en general con todos aquellos que están directa o indirectamente relacionados con la industria del tabaco.

 

Salvo una excepción, la predisposición ha sido inmejorable y las ganas de sumarse a esta bonita iniciativa se han materializado en adhesiones generalizadas. Honestamente no esperábamos tanto respaldo en tan poco tiempo. Da la sensación que había muchas ganas en el mercado de que surgiera algo así.

 

¿Hay relación entre este asociacionismo del sector del tabaco y el creciente cerco institucional a su consumo?

 

Hay que recordar que la industria del tabaco aporta más de 9.200 millones de euros a las arcas del Estado vía impuestos, constituyéndose en su quinta fuente de financiación. Con estas cifras es normal que en muchas ocasiones los intereses hayan sido contrapuestos y cada uno haya tratado de hacer la guerra por su cuenta.

 

Pero dada la gravedad de la situación actual, todos hemos limado asperezas y aparcado nuestras diferencias tratando de buscar lo que nos une: garantizar la supervivencia de la industria a medio y largo plazo. Y ahí es donde la Plataforma del Tabaco cobra protagonismo para hacer de nexo de unión. Nos vamos a volcar en conseguir ese consenso que nos permita trabajar en un entorno de confianza, tranquilidad, legalidad y rentabilidad.

 

El régimen de sanciones administrativas en vuestro sector es extraordinariamente estricto y las cuantías de las multas son muy elevadas. ¿Creéis que sirve para algo?

 

Si algo tenemos claro en la Plataforma es que la Ley es la Ley y su obligado cumplimiento no se puede poner en tela de juicio.

 

Sin embargo, el Reglamento que está en vigor data de 1998 y necesita una actualización que aporte seguridad jurídica. El problema del actual régimen sancionador es que presenta ambigüedades y no vincula la cuantía de las sanciones a la magnitud de la presunta infracción cometida. Para explicarlo coloquialmente, es como si te pusieran la misma multa por circular a 121 que a 221 en autopista.

 

Si a esto le añadimos que algunas de las costumbres que se utilizaban en el mercado, conocidas y aceptadas por todos los integrantes del sector dentro de la más absoluta legalidad, de repente, basándose en una interpretación subjetiva pasan a ser punibles, no es de extrañar que el grado de psicosis se haya disparado en los últimos dos meses.

 

En definitiva, es imprescindible contar con un Reglamento estricto para garantizar la neutralidad del mercado. Pero es necesario reformarlo y establecer unas reglas del juego claras e inequívocas, donde exista una proporcionalidad directa entre las infracciones y las sanciones, se elimine la subjetividad e impere el sentido común.

 

 

¿Qué opinión os merece el segundo canal y cómo pensáis que debe regularse?

 

En España existen más de 150.000 máquinas censadas a través de las cuales se canalizan casi el 40% de las ventas de tabaco así que su importancia dentro de la industria está fuera

de toda duda.

 

Históricamente es un tema que ha generado una gran controversia por no haber estado correctamente regulado. Y las consecuencias de esa deficiente regulación han provocado graves perjuicios, beneficiando a unos en detrimento de otros.

Sin embargo, con la entrada en vigor del Real Decreto 748/2014 en septiembre de 2014 y la posibilidad de un PVR para delegar la gestión de la máquina en la expendeduría asignada, el mercado se ha ido adaptando paulatinamente. Aquellos que operaban al

margen de la Ley fuera de zona se han ido poco a poco retirando para alivio de aquellos expendedores que tenían serias dificultades para competir en igualdad de condiciones.

 

Por tanto, el debate sobre “estancos maquineros” está obsoleto y es hora de superarlo. Desde hace año y medio es una opción legítima para un expendedor que, cumpliendo firmemente la normativa vigente, tiene la opción de desarrollar su negocio invirtiendo en la adquisición de máquinas para ofrecer un servicio adicional a los PVR de su zona.

 

En todo caso, para la Plataforma es imprescindible abordar una reforma que proporcione viabilidad al vending a largo plazo. Y apostamos por formar un grupo de trabajo específico en el que participen estancos, fabricantes de máquinas, fabricantes de tabaco, representantes de los PVR y propietarios de máquinas para dotar de sentido común a un nicho de mercado que representa el 40% de las ventas.

 

¿Quién forma parte de la Plataforma actualmente?

 

A día de hoy representamos a casi 4.000 personas entre expendedores, asociaciones, fabricantes de máquinas de tabaco, operadores de vending, empresas de artículos de fumador y asesorías especializadas. Lo interesante es que esta cifra crece minuto a minuto por toda la geografía española. A medida que el mensaje se va dando a conocer las adhesiones se van multiplicando.

 

Pero aún nos queda mucho trabajo por hacer. El reto es conseguir un consenso mayoritario para poder plantear objetivos realistas y cargados de legitimidad.

 

¿Qué recorrido le veis a la Plataforma como asociación dentro de la Industria?

 

La Plataforma ha nacido para quedarse como referente dentro del sector y su vocación de permanencia es inequívoca. Estamos convencidos de que puede ser el trampolín para canalizar las reformas que puedan garantizar la continuidad de los estancos y, por tanto, del sector.

 

En definitiva, nos vamos a volcar en conseguir ese consenso que nos permita trabajar en un entorno de confianza, tranquilidad, legalidad y rentabilidad.

 

¿Cuáles son los objetivos a corto y medio plazo de la Plataforma?

 

El objeto principal de nuestra organización es garantizar la viabilidad del sector del tabaco a largo plazo, manteniendo el actual sistema de distribución minorista, promoviendo y reforzando la defensa de los derechos e intereses comunes y legítimos de todos los profesionales de esta industria para su libre desarrollo de acuerdo a la normativa vigente.

 

A partir de ahí y buscando un consenso generalizado, queremos abordar una reforma del Reglamento que asegure la continuidad y la supervivencia de todos los actores, que permita adaptar la norma de 1998 a la realidad actual dotándola de sentido común, aportando seguridad jurídica definiendo claramente las reglas del juego y contemplando un régimen sancionador proporcional entre la infracción cometida y la sanción impuesta.

 

Por otro lado queremos volcarnos en la lucha contra el comercio ilícito, esa lacra que obliga a cerrar estancos a diario y que pone en jaque la viabilidad de muchas familias. Partiendo de la base que evitarlo es responsabilidad de todos, desde la Plataforma pretendemos ser un referente en la labor de concienciación a todos los niveles. Y estaremos siempre alerta, realizando propuestas  constructivas y  exigiendo  responsabilidades a quien corresponda.

 

 

 

 

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